¡Hola a todos, viajeros incansables y amantes de nuevas culturas! ¿Alguna vez han soñado con despertar en el corazón de Europa, saborear un delicioso gofre o un chocolate belga, y sumergirse en la rica historia de un país que lo tiene todo?

¡Les confieso que yo sí! Y aunque Bélgica es fascinante, sé por experiencia que mudarse a un nuevo país siempre viene con un montón de preguntas, especialmente cuando se trata de algo tan crucial como el permiso de residencia.
No importa si eres ciudadano de la UE buscando una estancia larga o vienes de más allá de sus fronteras, entender los trámites puede parecer un verdadero laberinto.
Pero, ¡tranquilos! Sé lo abrumador que puede ser enfrentarse a la burocracia, los documentos y los requisitos, sobre todo si es tu primera vez en este país multilingüe donde se hablan francés, neerlandés y alemán.
Por eso, hoy estoy aquí para desmitificar este proceso. Así que prepárense para descubrir todos los detalles y las últimas novedades que necesitan saber para que su aventura belga empiece con el pie derecho y sin sorpresas.
A continuación, les mostraré exactamente cómo conseguirlo.
Descubriendo los Primeros Pasos: Tu Registro en el Corazón de Europa
La Magia del Empadronamiento: ¿Dónde y Cuándo?
¡Amigos, esto es crucial! Cuando uno llega a un nuevo país, la emoción puede hacernos olvidar los trámites, pero créanme, este es el primer paso y el más importante para que su aventura belga tenga una base sólida.
Una vez que pongan un pie en este fascinante país y decidan quedarse por más de tres meses, ¡ojo!, tienen un plazo de ocho días para registrarse en la administración municipal de la comuna donde van a residir.
Sí, escucharon bien, solo ocho días, ¡así que no hay tiempo que perder! Esto es fundamental tanto si eres ciudadano de la Unión Europea como si vienes de un país extracomunitario.
Para nosotros, los ciudadanos de la UE, la buena noticia es que, en principio, tenemos derecho a la libre circulación, lo que incluye trabajar y residir en cualquier Estado miembro.
Pero eso no significa que no haya que hacer la tarea. Al inscribirte, recibirás un número de registro nacional. Este numerito mágico será tu llave maestra para casi todo en Bélgica: desde abrir una cuenta bancaria hasta gestionar tu seguro médico o incluso buscar trabajo.
Es como tu DNI belga, ¡indispensable! La experiencia me ha enseñado que cada ayuntamiento puede tener sus particularidades, así que mi consejo de oro es visitar la web de tu comuna con antelación o, si puedes, llamar para pedir cita y conocer todos los requisitos específicos.
¡Así evitarás sorpresas y colas innecesarias!
Documentación Indispensable: No te Falte Nada
Aquí viene la parte de los papeles, y sé que a veces es la más tediosa, pero con organización, ¡se supera! Para el registro inicial, lo mínimo que necesitarán es su pasaporte o documento de identidad en vigor y, por lo general, tres fotografías de identidad.
¡Pero no se confíen! Dependiendo de su situación (si vienen a trabajar, a estudiar, por reagrupación familiar), las autoridades locales pueden solicitar documentos adicionales.
Si eres de fuera de la UE y solicitas una visa de larga duración (Tipo D), la lista es un poco más extensa. Yo recuerdo la primera vez que reuní mis papeles para otro país europeo; me sentí como una detective, ¡pero valió la pena!
Necesitarán el formulario de solicitud de visa completado, fotografías recientes (las especificadas, no valen las de las vacaciones en la playa), un pasaporte válido (¡con al menos 12 meses de validez desde la solicitud!), copias de visas anteriores (si aplica), un formulario de preferencia de idioma (pueden elegir entre inglés, alemán, neerlandés o francés), y un certificado médico.
Para algunos países, como Colombia, documentos civiles como partidas de nacimiento o matrimonio pueden requerir apostilla y traducción jurada al francés, neerlandés o alemán.
¡Así que a revisar bien la lista y a preparar todo con tiempo!
Navegando entre Visados y Permisos: Tu Propósito en Bélgica
Ciudadanos de la UE vs. Extracomunitarios: Vías Diferentes
A ver, que no cunda el pánico, pero es vital entender que el camino para establecerse en Bélgica varía considerablemente si eres ciudadano de la Unión Europea, del Espacio Económico Europeo (EEE) o Suiza, o si vienes de un “tercer país”.
Si eres un afortunado ciudadano de la UE, como yo, tu derecho a residir y trabajar está respaldado por los principios de libre circulación. Esto simplifica mucho las cosas en la fase inicial, ya que no necesitas un visado de entrada.
Simplemente con tu documento de identidad válido, puedes entrar y notificar tu presencia a la municipalidad si tu estancia superará los tres meses. Sin embargo, no te salvas del registro municipal en los primeros 8 días.
Si por el contrario, tu pasaporte es de un país fuera de la UE, la historia es un poco más compleja y comienza con la solicitud de una visa de larga duración, conocida como visa D, desde tu país de origen.
Esta visa es el primer escalón para una estancia de más de 90 días y puede tardar varios meses en procesarse, así que ¡paciencia!
Tipos de Estancia: Encontrando tu Categoría
Bélgica ofrece diversas categorías de permisos de residencia temporal, cada una adaptada a un propósito específico. Es como elegir tu personaje en un videojuego, ¡pero con consecuencias en la vida real!
Las más comunes son por trabajo (si tienes un contrato laboral), por estudios (para esos valientes que vienen a formarse en las prestigiosas universidades belgas), por reagrupación familiar (para quienes vienen a reunirse con un ser querido que ya reside legalmente aquí), y para profesionales altamente cualificados con la “Tarjeta Azul UE”.
Cada tipo tiene su propio conjunto de requisitos y documentos específicos que deberás presentar. Por ejemplo, para una reunificación familiar, se exige probar la relación y la capacidad financiera para sostener al familiar.
Recuerdo a una amiga que vino por estudios; tuvo que demostrar que tenía suficientes recursos económicos para no ser una carga para el sistema belga, además de un seguro médico que cubriera todos los riesgos.
¡Un buen quebradero de cabeza, pero al final lo consiguió! La Oficina de Extranjería es la entidad que, en la mayoría de los casos, decide si te concede o no el permiso.
El Laberinto Administrativo: Tu Solicitud en Acción
Del Visado D al Permiso de Residencia: El Camino
Una vez que has logrado la visa D desde tu país de origen (si eres extracomunitario, claro está), la aventura burocrática continúa aquí en Bélgica. ¡No creas que con la visa ya lo tienes todo!
Esta visa de larga duración te otorga el derecho y la obligación de presentarte en un plazo de ocho días tras tu llegada ante la administración municipal de tu futura residencia para introducir una solicitud de permiso de estancia temporal.
Es esencial entender que la visa D no es el permiso de residencia en sí, sino la puerta de entrada para solicitarlo. Yo he visto a gente estresarse en este punto, pensando que el proceso terminaba con la visa, pero es solo el comienzo de la segunda fase.
Un agente de policía de tu barrio incluso podría visitarte para verificar que realmente vives en la dirección declarada. ¡Sí, así de serio es! La tasa de expedición del permiso de residencia suele ser de unos 180 euros, así que tenlo en cuenta en tu presupuesto.
Es una inversión en tu futuro belga, ¿no creen?
Cuando la Burocracia se Pone Caprichosa: Documentos y Tiempos
Sinceramente, la burocracia belga puede ser, a veces, un poco como un gofre belga: deliciosa pero con muchos agujeros que pueden complicarte la vida. He oído y experimentado que a menudo “todo tiene que hacerse a mano, en persona, en como 5 partes diferentes de la ciudad y todo necesita ser sellado por algún burócrata de 50 años que nunca está en el trabajo”.
¡Uf! Por eso, la paciencia y la organización son tus mejores aliados. Los tiempos de procesamiento pueden variar enormemente.
Una visa tipo D para reunificación familiar, por ejemplo, puede tardar hasta nueve meses, dependiendo de la carga de trabajo de la Oficina de Inmigración y de la correcta presentación de todos tus documentos.
Cualquier documento civil emitido en tu país de origen, como certificados de nacimiento o matrimonio, necesitará una apostilla y una traducción jurada.
¡No subestimen este paso! La apostilla debe hacerse en el Ministerio de Relaciones Exteriores de tu país de origen y luego la traducción por un traductor jurado.
Les dejo una tabla con algunos documentos clave para que no se les escape nada:
| Documento | Descripción y Requisito Clave |
|---|---|
| Pasaporte/DNI válido | Imprescindible para todas las nacionalidades, con buena vigencia. |
| Formulario de solicitud | Completado y firmado, específico para tu tipo de visado/residencia. |
| Fotos de identidad | Recientes y con las especificaciones belgas (¡no vale cualquier foto!). |
| Prueba de alojamiento | Contrato de alquiler o declaración de acogida por un residente. |
| Medios de subsistencia | Extractos bancarios, contrato de trabajo, prueba de beca, etc. |
| Seguro médico | Que cubra todos los riesgos en Bélgica durante tu estancia. |
| Certificado de antecedentes penales | Para mayores de 18 años, apostillado y traducido. |
| Certificado médico | Emitido por un médico autorizado o con requisitos específicos. |
Adaptándose a la Vida Belga: Más Allá de los Papeles
Idiomas y Conexión Cultural: Tu Ventana a la Sociedad
Bélgica es un país fascinante con una riqueza cultural increíble, pero también es un mosaico lingüístico que puede parecer un poco abrumador al principio.
¡Y créanme, lo digo por experiencia! Aquí se hablan tres idiomas oficiales: neerlandés (en Flandes, al norte), francés (en Valonia, al sur, y en Bruselas), y alemán (en una pequeña región al este).
Bruselas, como capital, es bilingüe francés-neerlandés, aunque el francés predomina y el inglés es muy común, especialmente en los círculos internacionales.
Cuando llegué, pensaba que con mi inglés sería suficiente, pero pronto me di cuenta de que aprender al menos uno de los idiomas locales (en mi caso, el francés, ya que vivo en Bruselas) abre muchísimas puertas, tanto a nivel laboral como social.
Conectar con la gente es más fácil, entender la cultura se vuelve más profundo y, sinceramente, la vida se hace mucho más fluida. Muchas empresas, especialmente las locales, valoran enormemente el conocimiento del francés o el neerlandés, incluso para puestos donde el inglés podría parecer suficiente.
¡Es una inversión de tiempo que vale oro!
Tejiendo Redes: Superando la Barrera de la Integración
La integración es un proceso, no un destino, y en Bélgica, como en cualquier otro lugar, tiene sus particularidades. Los belgas pueden parecer reservados al principio, y he escuchado comentarios de que a veces “las burbujas sociales rara vez se extienden más allá de la burbuja”.
Pero, una vez que logras entrar en su círculo y te consideran “uno de los suyos”, ¡la calidez es inmensa! Mi consejo personal es no desanimarse. Participen en actividades locales, únanse a grupos de expatriados (hay muchísimos), tomen clases de idiomas (¡es una forma excelente de conocer gente!), y estén abiertos a nuevas experiencias.

Me ha sorprendido la amabilidad de la gente, aunque su forma de mostrar solidaridad puede ser distinta a la que estamos acostumbrados los hispanos. También es útil saber que Bruselas, por ser una ciudad tan multicultural y sede de instituciones europeas, facilita un poco más la integración inicial.
¡Así que no tengan miedo de lanzarse y hacer amigos!
Manteniendo tu Estatus y Planificando el Futuro
Renovaciones y Cambios: Siempre al Día
¡Ojo con esto, que es donde muchos se confían! Obtener el permiso de residencia es un gran paso, pero mantenerlo es igual de importante. Los permisos de residencia temporales tienen una duración limitada, generalmente de cinco años.
La renovación no es automática; deben solicitarla en la administración municipal con suficiente antelación, idealmente seis meses antes de que expire su tarjeta, y en todo caso, antes de los 15 días previos a la fecha de caducidad.
Si no lo hacen a tiempo, pueden enfrentarse a sanciones o incluso a la retirada de su permiso. He sabido de casos en los que la gente se confía, se les pasa la fecha y luego el estrés es tremendo.
Además, cualquier cambio significativo en su situación, como un cambio de domicilio, de estado civil o de situación laboral, debe ser notificado a la Oficina de Extranjería y a su comuna.
La Administración es muy estricta con los plazos y la comunicación, así que es mejor pecar de precavido que de desprevenido. ¡Guarden siempre copias de todo!
El Salto a la Residencia Permanente: Tu Hogar Definitivo
Si Bélgica les ha enamorado y desean establecerse a largo plazo, la buena noticia es que existe la posibilidad de obtener un permiso de residencia permanente.
Para los ciudadanos de la UE/EEE o Suiza, esto es posible después de cinco años de residencia continuada en el país. ¡Cinco años que pasan volando cuando uno está bien!
Simplemente deben contactar a su oficina municipal para tramitar la “Tarjeta E+”, que tiene una validez de cinco años prorrogables. Para los ciudadanos de fuera de la UE, el camino es similar: tras cinco años de vida continuada en Bélgica con un permiso temporal, pueden solicitar el permiso de residencia permanente.
Este permiso les permite permanecer en el país por tiempo indefinido y les otorga derechos legales similares a los de los ciudadanos belgas. Es un hito importante y una muestra de que su esfuerzo ha valido la pena.
Pero, ¡atención! Una ausencia prolongada del país puede ser motivo para no renovar o incluso revocar la tarjeta de residencia, así que si planean viajes largos, infórmense bien sobre las condiciones.
Desafíos y Soluciones: Superando Obstáculos Comunes
La Burocracia y sus Peculiaridades: Mantén la Calma
A veces, la burocracia belga puede sentirse como un muro de ladrillos, ¡y lo digo con cariño! He escuchado muchas historias y he vivido mis propios momentos de frustración, como la sensación de que todo el proceso es demasiado manual, requiere demasiadas visitas presenciales y que los documentos necesitan “el sello de algún burócrata de 50 años que nunca está en el trabajo”.
Sí, esto puede ser cierto en algunas ocasiones, pero mi experiencia me ha enseñado que la clave está en la paciencia, la cortesía y, sobre todo, la preparación.
Intenten llegar a cada cita con todos los documentos en orden, con copias extra y, si es posible, con una idea clara de lo que necesitan. No duden en preguntar si algo no está claro, aunque a veces la respuesta no sea la que esperamos.
¡Respirar hondo y sonreír ayuda más de lo que creen!
Asesoramiento y Apoyo: No Estás Solo en Esto
Frente a los desafíos, recuerden que no tienen que enfrentarlos solos. Existen muchos recursos y servicios que pueden ofrecerles ayuda y orientación. En Bélgica hay servicios de acompañamiento para “recién llegados” que pueden asesorarlos sobre su situación específica y los procedimientos a seguir.
Además, la intervención de un abogado especializado en derecho de extranjería es muy recomendable, especialmente en casos complejos o si su solicitud de visa es denegada.
Hay organizaciones que ofrecen apoyo legal y social a los inmigrantes. No subestimen el valor de la información y el asesoramiento profesional. Yo siempre digo que un buen consejo a tiempo te puede ahorrar muchos dolores de cabeza y, lo que es más importante, ¡tiempo y dinero!
También, las embajadas y consulados de sus países de origen suelen tener secciones de atención a sus nacionales, donde pueden ofrecer información y asistencia.
¡No duden en contactarlos!
Tu Bienestar en Bélgica: Sanidad y Finanzas
Acceso a la Sanidad: Un Sistema de Calidad
Uno de los grandes beneficios de vivir en Bélgica es su sistema de sanidad, que es de muy alta calidad. ¡Esto es algo que valoro muchísimo! Sin embargo, para acceder a él, es obligatorio afiliarse a una mutua belga.
Si ya tienes un seguro en tu país de origen, este podría servirte para el permiso de residencia inicial, pero una vez instalado, tendrás que inscribirte en el sistema de seguridad social belga.
Para ello, necesitarás una fotocopia de tus documentos de identidad, una copia de tu contrato de trabajo (si aplica), el formulario H012 cumplimentado y tu número de cuenta bancaria.
Las mutuas suelen reembolsar entre el 50% y el 75% de los gastos médicos, y si tienes hijos menores de 18 años, estarán automáticamente cubiertos por el seguro médico.
Personalmente, recomiendo contratar una buena mutua complementaria para tener una cobertura más completa. ¡La salud es lo primero, y aquí se la toman muy en serio!
Finanzas y Bancos: Gestionando tu Dinero
Abrir una cuenta bancaria en Bélgica es uno de los primeros trámites que necesitarás hacer una vez que tengas tu número nacional y tu domicilio registrado.
Es sorprendentemente sencillo. Por lo general, solo necesitas tu pasaporte y tu domicilio. Muchos bancos incluso permiten abrir cuentas en línea, lo cual facilita mucho la vida.
Yo recuerdo que al principio me sentía un poco perdida con el sistema bancario, pero en seguida me acostumbré. Es fundamental tener una cuenta bancaria para recibir tu salario, pagar servicios y, en general, gestionar tu día a día.
Además, si en algún momento necesitas un préstamo o un crédito, los bancos belgas suelen solicitarlos para expatriados con ingresos estables y residencia.
¡Así que a poner en orden esas finanzas desde el principio!
Conclusión de la Aventura Belga
¡Y así llegamos al final de este viaje, queridos amigos! Sé que el camino para establecerse en un nuevo país como Bélgica puede parecer una montaña rusa de emociones y trámites, pero espero de corazón que esta guía les haya brindado un poco de luz y confianza. He intentado compartirles lo que he aprendido en mi propia experiencia y la de muchos otros, desde la emoción del primer paso hasta los detalles más complejos. Lo importante es no desanimarse, tomar cada paso con calma y recordar que cada papel y cada espera son parte de la construcción de su nuevo hogar. Bélgica es un país maravilloso con mucho que ofrecer, y con paciencia y organización, ¡pronto lo sentirán como suyo! ¡Mucho éxito en esta hermosa aventura!
Información útil que siempre es bueno tener a mano
1. Siempre guarden copias digitales y físicas de todos los documentos importantes. Nunca saben cuándo los necesitarán de nuevo, y tenerlos a mano les ahorrará mucho estrés.
2. Aprendan algunas frases básicas en francés o neerlandés. Aunque muchos hablen inglés, el esfuerzo por comunicarse en el idioma local es muy apreciado y abre puertas.
3. Únanse a grupos de expatriados en redes sociales. Son una fuente increíble de información, apoyo y nuevas amistades. ¡La comunidad siempre ayuda!
4. Investiguen las particularidades de su comuna. Cada ayuntamiento puede tener procesos ligeramente diferentes, y conocerlos de antemano es una gran ventaja.
5. Consideren un seguro de responsabilidad civil (seguro familiar). Es muy común en Bélgica y los protege ante daños accidentales que puedan causar a terceros.
Puntos clave a recordar
Registrarse en la administración municipal en los primeros ocho días es imperativo al llegar a Bélgica para una estancia de más de tres meses, obteniendo así su número de registro nacional. La documentación es crucial: pasaporte, fotos y, según el propósito, otros documentos que podrían requerir apostilla y traducción jurada. El proceso difiere para ciudadanos de la UE y extracomunitarios, estos últimos necesitando una visa D antes de solicitar el permiso de residencia. La paciencia, la organización y la búsqueda de asesoramiento profesional son fundamentales para navegar la burocracia, especialmente al renovar permisos o gestionar cambios en su situación. Finalmente, integrarse social y lingüísticamente, junto con la gestión proactiva de su salud y finanzas, son pilares para una vida plena en Bélgica.
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: ero la aventura no termina ahí, ¡eh! Una vez que lleguen a su destino en Bélgica, tienen un plazo de ocho días (sí, ¡solo ocho!) para registrarse en la administración municipal de la comuna donde van a residir. No lo dejen para último momento, ¡de verdad! Este registro es crucial para obtener su tarjeta de residencia. Y, ¿qué documentos deben tener bajo el brazo? Anoten bien, porque aquí viene la lista de lo que a mí me pidieron y es bastante estándar:
1. Su pasaporte válido y, por supuesto, el visado tipo D.
2. Un contrato de alquiler o cualquier prueba de domicilio aquí en Bélgica.
3. Prueba de medios de subsistencia suficientes (extractos bancarios, contrato de trabajo, prueba de beca, etc.). Esto es vital para demostrar que no serán una carga para el estado.
4. Un certificado de antecedentes penales apostillado y traducido (si es necesario).
5. Un certificado médico, también apostillado y traducido si se requiere.
6. Un seguro médico que cubra todos los riesgos en Bélgica.
7. El comprobante del pago de la tasa administrativa, que suele rondar los 180 euros para la expedición de la tarjeta.
R: ecuerden, cada caso es un mundo, y los requisitos pueden variar ligeramente según su situación (trabajo, estudios, reagrupación familiar). ¡Mi mejor consejo es siempre verificar la información más actualizada en la web de la Oficina de Extranjería belga o la embajada!
Q2: Con tanta burocracia, es fácil cometer errores. Desde tu perspectiva y experiencia, ¿cuál ha sido el error más común que has visto cometer a otros (o incluso a ti mismo) durante el proceso de solicitud de residencia en Bélgica, y cómo podemos evitarlo?
A2: ¡Uf, esta pregunta me toca la fibra! Créanme, he visto y he estado cerca de cometer cada error imaginable. Pero si tuviera que elegir el más común, ese que veo una y otra vez y que a mí casi me cuesta un disgusto, es subestimar la importancia del registro a tiempo en la comuna y la documentación precisa.
Muchos llegan con su visado D y piensan que ya está, que pueden relajarse unos días. ¡Error garrafal! Recuerdo a una amiga que, por el jet lag y la emoción de la llegada, se demoró unos días en ir al ayuntamiento.
Cuando finalmente fue, se encontró con una multa y un montón de preguntas incómodas. La administración belga es muy estricta con los plazos, ¡y esos ocho días son sagrados!
Además, un policía de barrio suele ir a verificar tu domicilio, así que asegúrate de que realmente vives donde dices. Otro error frecuente, que también tiene que ver con la documentación, es presentar papeles incompletos, sin traducir correctamente o sin la apostilla necesaria.
¡Los belgas son muy detallistas! Si les falta un sello, una firma o una traducción oficial, su solicitud se paralizará y, en el peor de los casos, la denegarán.
Mi mejor truco para evitar estos dolores de cabeza es simple pero efectivo:
1. Prepárense con antelación: Tengan una carpeta física y digital con todos los documentos listos, apostillados y traducidos antes de viajar.
2. Agenden el registro: Tan pronto como sepan su fecha de llegada y tengan una dirección, ¡reserven una cita en la administración municipal para esos primeros 8 días!
3. Doble verificación: Antes de entregar cualquier papel, revisen tres veces que todo esté en orden, que las copias sean claras y que no les falte nada de la lista oficial.
Si tienen dudas, llamen a la comuna o consulten la web oficial. No hay preguntas tontas cuando se trata de su futuro en Bélgica. Q3: Una vez que tenemos nuestro permiso de residencia en mano, ¿qué “siguiente paso” o “consejo de oro” nos darías para realmente integrarnos y comenzar a sentirnos como en casa en Bélgica, más allá de los trámites puramente burocráticos?
A3: ¡Ah, qué emoción cuando uno tiene la tarjeta de residencia en la mano! Es como respirar hondo después de una carrera. Pero, ¡ojo!, la integración es una maratón, no un sprint.
Mi consejo de oro para sentirse realmente en casa en Bélgica, más allá del papeleo, es abrirse a los idiomas y a la cultura local. Cuando llegué, pensaba que con el inglés me bastaría, ¡qué ingenua!
Si bien es cierto que en las ciudades grandes y entre la comunidad internacional se habla inglés, sumergirse en uno de los idiomas nacionales (francés, neerlandés o incluso alemán en algunas zonas) les abrirá puertas que no se imaginan.
No solo para conseguir un mejor trabajo o entender los carteles del supermercado, ¡sino para conectar de verdad con la gente! Recuerdo la primera vez que pude tener una conversación fluida en francés con mi panadero; su sonrisa fue el mejor recibimiento.
Además, les aseguro que aprender el idioma local es un súper plus para su CV en Bélgica. Otro “siguiente paso” que me funcionó de maravilla es explorar la vida local en su comuna.
No se queden solo en los sitios turísticos. Descubran el mercado del sábado, la pequeña cervecería del barrio, los eventos culturales locales. Bélgica es un país lleno de historia y encanto en cada rincón, y las comunas suelen tener una vida social muy activa.
Involucrarse en un club deportivo, una asociación cultural o incluso un grupo de intercambio de idiomas, como hice yo, puede transformar su experiencia y ayudarles a construir una red de apoyo genuina.
¡Y, por supuesto, prueben todos los gofres, chocolates y cervezas que puedan! Es parte de la experiencia y les dará temas de conversación, ¡se los prometo!
Al final, la clave para sentirse en casa es construir un hogar, y eso se logra con conexiones, entendimiento y, por qué no, ¡disfrutando de las delicias belgas!






